Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2015
Te presto mi mano sólo si quieres llevarla hacia el corazón. La vena palpitante de tu sien, ahoga este silencio y te delate frente al espejo.El reflejo es un mudo recuerdo que me dice que estoy aquí, esperando por un dicho que una vez me contó un viejo.No censures el pequeño beso que te doy, en el encontrarás más caminos de los que llegan a Roma. No busques un momento de pasión, porque la pasión la desencadenamos con mirarnos a los ojos.

Secretos de pasillo

Como alma en pena que deambula por los corredores, experimento el eco de cada palabra.Cada rima, cada estrofa, cada sonido se impregna en mi mirada. Mis oídos se desbordan y mi alma pide una tregua, pero el tiempo le recuerda que la vida no perdona.Con su melancólico sonido, el viento canta a mi alrededor y me dice que toda esta charla nunca debe plasmarse.

Lágrimas nocturnas

Con las mejillas empapadas y los ojos vidriosos, su vista hacia atrás volvió. Nada la preparó para semejante acontecimiento, pero las lágrimas que cada noche derramó crearon un sendero de flores.Flores muy sencillas y delgadas, pero rebozantes de vida y color.Fue entonces cuando, en su reflejo contempló el brillo de sus ojos y su corazón lanzó un suspiro. Su dolor no fue en vano, de él, algo para sobrevivir... se aprovechó.

Reflexión

Lo que siempre soñamos que pudimos ser... fue sólo un rayo de sol que se coló. Nuestros corazones se llamaban o eso creíamos, pero nuestras mentes se repudian, tanto que ya no se quieren ni pensar.

Tocando con las yemas de los dedos el cuerpo del aire, la energía se introdujo en cada parte del cuerpo; sembrando esperanza y optimismo, lo suficiente para cambiar al mundo.

Bajo la lluvia, el frío se siente, pero el agua corre y la alegría se desborda; el niño interior se despierta y brinca en cada charco formado.

Con el lodo en los zapatos, sin temor a equivocarme, me despego del suelo con un brinco que no tiene final... donde el único objetivo es llegar hasta donde llegar ese intenso olor.

Olor a libertad, puerto de donde salen los sueños y a donde las ideas llegan buscando un poco de paz.

Luciérnaga

Con toda la ilusión que tenía; con la esperanza acumulada y el corazón acongojado, lanzó sus brazos al aire y sus palmas miraron el cielo. El viento susurró palabras que sólo le causaron desconcierto. Al final, la luciérnaga volaba entre el rocío de la noche y no en el calor de sus manos.