viernes, agosto 08, 2014

Sofocado atardecer

Esa tarde de agosto, donde corría anuncio de tormenta, el calor sofocante abrumaba mi mente. El sonido del mar a lo lejos sólo era capaz de acentuar el escosor de este lugar, más muerto que un gato ahogado en una noria.

La brisa... la cálida brisa de verano sólo dejaba humedad; un ambiente pegajoso en donde cada suspiro era una ardiente agonía.

¿Quién iba a pensar que todo esto estaba perdido ya? ¿acaso la ausencia de nubes no demostraba la austeridad de mis esperanzas?

Con el tiempo he sido fuerte, pero ese día... ese día no puede más, recuerdo como ese silencio mortal taladraba mis tímpanos y los dejaba húmedos como la corteza de las palmeras. Las ruinas de una ciudad yacen bajo el vaivén de las olas y mi capacidad de entendimiento poco a poco se fue desmoronando.

domingo, julio 27, 2014

Fortuna

Con todo el poder de la casualidad, la riqueza se fue acumulando; sus manos blancas cargaban más objetos de los que podía disfrutar.

Sin miedo a cambiar, ella era feliz viviendo con la dicha de ser dueña de todo... hasta de todo lo nostálgico e irreal.

sábado, julio 26, 2014

Origami

El viento sopla y entre sus manos arrastra una hoja, blanca como la nieve, pero maltratada hasta el fondo de su alma.

Cada onda se siente como un jirón y poco a poco se va mermando su capacidad elástica de regresar siempre a la forma original.

Como espectador de un show, si figura se dobla sin que se pueda hacer nada. Azotada contra cualquier obstáculo, su cuerpo se va transformando.

El fin de su existencia llegó, el dolor trajo consigo una manchada grulla capaz de volar, la cual por más que agite las alas, nunca podrá cantar.

domingo, julio 20, 2014

Abismo en tu mirada

Tus ojos son el abismo en donde mi ser se tira al vacío. Lugar sin materia que me atrae peligrosamente al centro de la nada y, con sus largos brazos me envuelve.

Mirada risueña, ojos juguetones, la trampa perfecta para brincar...

Sólo te pido que brinques conmigo, para poder ser uno solo en la caída libre y fusionarnos en el punto clímax del caos.

viernes, julio 04, 2014

Un viejo vagabundo

Sentado a un lado del sendero, un mendigo mira hacia el horizonte, recordando los tiempos de juventud, cuando su alma corría por los bosques, derrochando golpes, gritos y mucha energía.

Conforme cae el sol, me acerco un poco más a él, hasta que veo el universo en la infinidad de sus pupilas. Hipnotizado me dejo llevar por sus palabras vagas y sus recuerdos secos como la hojarasca de su barba.

Sin saber cuánto tiempo lleva hablando, descubro que he escuchado la historia de una época, donde los hombres eran fuertes y pensaban que eran eternos. Todo cambió cuando el amor de la raza se disolvió.

Unos contra otros lucharon y la prosperidad comenzó su marcha hacia un lugar mejor.

De pronto el viejo, con lágrimas en los ojos y una sonrisa en los labios, dijo que la prosperidad se lleva en el corazón, la alegría en el alma y la paz en la mente.

jueves, julio 03, 2014

Una tarde de verano

Como ansío ser la tormenta que se forma en el horizonte para sacar los suspiros que liberan tu mente.

Llegar sin avisar y sorprenderte con la simplicidad de las gotas de agua; colarme por tu ventana como lo hace el viento y acariciar la piel de tu pecho.

Ser el rocío resultante de la lluvia que se cuela por cada recoveco de tu casa; besar tus labios y hacer reaccionar cada vello de tu piel, para que al final, sólo contemples el cielo oscuro mientras tu mente se pierde en el aroma del café.

lunes, junio 30, 2014

Lluvia inesperada

Viendo llover, mi ser poco a poco se calmó; la presión de mi cuerpo poco a poco bajó hasta que el ruido de mi corazón, en un susurro se convirtió.

La lluvia me llevó al trance y el trance me llevó a soñar. Escondidos en cada gota kamikaze, los recuerdos se asomaban un poco indiferentes, temerosos a que pudiera recordarlos.

Mi ciudad está hecha cenizas, pero con el viento de la tormenta los cimientos se asoman. No todo está perdido, aunque no hay nada ganado.

Entre tanto caos, un rayo surca el cielo y se estrella frente a mí, sacándome de mi letargo y descubriendo que por ver llover me quedé dormido imaginando que estarías conmigo...

viernes, junio 27, 2014

Valiente

Y un día, agarró todos sus sueños, sentimientos y alegrías y los metió en un baúl; lo cerró con un candado y lo escondió donde nadie pudiera hallarlo.

Al final, decidió recorrer el mundo enfrentando cada situación con bravura...

miércoles, junio 25, 2014

Ciudad perdida

Buscando una respuesta que me permita seguir adelante, que me de la información para poder contestar hacia dónde voy, encontré un camino ambiguo y desolado, donde el olvido ya había posado sus brazos.

Pedazos de recuerdos, memorias olvidadas, restos de lo que una vez fue un mundo que parecía perfecto. La neblina lo cubre todo, pero se siente la tristeza del pasado.

Una luz ilumina la silueta de las ruinas de una puerta, dejando ver los vestigios de grandeza.

miércoles, junio 18, 2014

Recuerdo adictivo

El roce de la piel de tus labios sobre la piel de los míos es tan suave que me hace sentir el aire que se nos cuela por las comisuras.

Ese roce fugaz es tan adictivo que ya no lo puedo dejar de recordar. A cada momento cierro los ojos e imagino que tu aliento corre por mi cuello.

Sin dejar de recordar y sentir, sonrío como un chiquillo en la espera de su caramelo tan deseado, rogándole al cielo que te lleve la sensación que de mi mente a mis labios se ha colado.

sábado, junio 14, 2014

Siluetas

Esperando una llovizna que despeje mi mirada y me permita contemplar la infinita belleza de las figuras plantadas en mi camino.

Figuras de barro, de sal y de encanto que, estando inmóviles y siendo frágiles, retan a las fuerzas del viento a moverlas un milímetro hacia el centro.

Nada se compara con admirar la belleza de la creación... sólo el hecho de, con las yemas de los dedos, rozar su contorno hasta perder el control.

domingo, junio 08, 2014

Alucinación

Como fruto de una noche de juerga, donde diferentes sustancias invaden mi cerebro, las sensaciones que sea apoderan de mi mente me generan una descarga de endorfinas que me llevan a perderme en un torbellino de de sensaciones de placer.

Con la brisa azotando mi cara y el aleteo de las golondrinas en el fondo, los poros de mi cuerpo se abren para dejar entrar cada elemento del puerto.

Azul turquesa hasta el infinito; velas que se mueven al vaivén de las olas; olores exquisitos inundan mi olfato, dejando que mis manos recorran tu silueta imaginaria.

Como un grito en la oscuridad, un rayo ilumina cielo y se electrifica el momento, dando paso a una maquinaria que existe desde el inicio de los tiempos.

Taza de café

Sin más remedio que seguir con la mirada los acontecimientos de mi mesa, como si de ello dependiera mi destino.

Movimientos suaves pero constantes que aromatizan mi pensar, dejando de lado los miedos que una vez tu me supiste enseñar.

¿Qué más remedio tiene esta situación?, ¿hasta dónde he de llegar? Sólo puedo detenerme y, en lugar de pensar... ha llegado el momento de actuar.