Sobre salto a media noche

Las sombras giran alrededor; los pájaros cantan muy despacio;
esperando no incomodar los sueños de los durmientes.

El tiempo se detiene cuando pones tus labios en mi piel;
cuando tus manos se posan en mi cuerpo, un volcán se enciende en mi interior.

Un vendaval recorre mi cabeza,
enredando los cabellos que nunca estuvieron quietos.

Tocado por el silencio,
el sueño se adorna con susurro y duermes en infinita paz.

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