El poder del amor. Parte II

El amor todo lo puede y, yo creo que con el tiempo, mis heridas sanarán. Al calor de tu cuerpo, sólo los vestigios pasados de nuestra unión quedarán. Ruego por hacerte feliz y que mis actos sean lo suficientemente grandes como para disfrazar la ira que te ocasiono.

Espero llegar a ser tu centro de atención, tu primer pensamiento de la mañana; que tus manos no sólo choquen contra mis mejillas, sino que también acaricien mi cuerpo. Me esforzaré tanto; te haré la persona más feliz del mundo  y verás que nuestro amor, arderá como las llamadas de una hoguera.

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